martes 3 de febrero de 2009

“Pululahua, Rock desde el Volcán”, 10 Años después

Al cumplirse 10 años desde que se hizo el Festival “Pululahua, Rock desde el Volcán”, me doy cuenta de que en realidad su historia nunca fue contada.

No voy a hacer eso ahora, entre otras cosas porque no me la sé. No es mi historia; es la historia de un reducido grupo de soñadores que se diluyó después del Festival, cada uno a apagar sus propios incendios y/o incendios ajenos y heredados; todos a lidiar, además, con la crisis bancaria en la que el país se hundió 2 semanas más tarde.

Cada uno vivió diferentes momentos y desde diferentes lugares. Unos casi nunca bajaron al Volcán; otros nunca salimos de él. Todos indispensables engranajes, nos quedamos con las ganas de juntarnos una vez más para compartir tantas cosas pendientes, para evaluar, para recordar, para construir esta historia. Nunca lo hicimos. Pero es claro que esta aventura solamente fue posible porque este tan diverso grupo estaba unido por un vinculo común: todos creímos.

Esos cuatro días me vienen en oleadas de intensos recuerdos envueltos en un velo surrealista. Cada instante era una marea de experiencias, un collage de imágenes con fondo musical en vivo: la cara de los artistas al enfrentar el Volcán, la expresión asombrada del Intendente de Policía, sus súbditos bailando al ritmo de Los Tetas, la hermandad en el camerino principal, el frío y la lluvia, el calor de las fogatas del camping, las noches en el cráter...

Para aportar con un momento a esta historia que hemos de tejer poco a poco entre todos (*), comparto con ustedes lo que fue mi instante personal más sublime:

Yo había pedido al equipo que me den una hora para “desconectarme” antes de mi presentación en el Festival (pésima idea: organizarlo y tocar en él!). Llegado el momento, apagué mi walkie-talkie y me refugié en mi cabaña, a unos 50 metros del escenario. Fue en realidad el único momento en que pude realmente relajarme y escuchar la música del Festival, y ¡oh gloria!, quien sonaba era Pedro Aznar, y lo que cantaba era “A cada hombre, a cada mujer”, seguramente una de las canciones más alucinantes del idioma español, o en eso se convirtió para mi desde ese instante.

Y entonces me sacudió la realidad como una bofetada y solo pensé, con un inmenso hinchárseme del corazón: “Lo hicimos!!! Pedro Aznar está cantando en este momento en el primer Festival realizado dentro del cráter de un volcán en la historia del hombre ... o sea: no era imposible!!!” Y en ese instante supe que había valido la pena; supe que este instante me daría las fuerzas para enfrentar toda la pesadilla que se vendría después; supe que sí bastaba con creer, que era cierto y que todo estaba bien. Sube que lo habíamos logrado, y lloré.

Al final canté pésimo. El cansancio, la falta de preparación y de sueño, la emoción, la garganta resentida. Pero recuerdo que mientras lo hacía, podía ver al Volcán con otra cara, con otra mística. Lo habíamos logrado y eso marcaría mi vida para siempre.

Algún día podremos juntar todas las historias y lograr ver a este monstruo completo, en toda su envergadura, desde la distancia. Para esto hemos creado este lugar (*), para recoger las historias de quienes lo vivieron y poder compartirlas con el mundo y con nosotros mismos. Creo sinceramente que es la mejor manera de recordar a este Gigante que tanto nos dio y que tanto nos costó: aportando cada uno con su pincelada para pintar el retrato de lo que fue “Pululahua, Rock desde el Volcán”.

Riccardo Perotti

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(*) Hemos creado un espacio para que quienes vivieron este Festival puedan compartir sus historias e imágenes con el público (el texto de este artículo es tomado de ahí). Puedes acceder a este espacio a través de www.riccardoperotti.com/pululahua. Si tienes fotos o anécdotas que compartir, te animamos a hacerlo aquí; si no estuviste en el festival, te invitamos a conocer de primera mano estas historias.

martes 1 de julio de 2008



Tiro de Gracia al Artista Ecuatoriano
el acuerdo con los "informales"

Cuando me enteré sobre el acuerdo entre el Ministerio de Cultura, el Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual - IEPI, el SRI y los "vendedores informales de CDS", pensé que era una broma. Conozco personalmente a algunos de los directivos de esas instituciones y no imaginé posible tal atrocidad.

Pero resulta que es en serio! ¡Qué increíble! Estábamos soñando con una Acción Salvadora y lo que recibimos es un Tiro de Gracia! Aparte del desastre que algo así significaría para los músicos del Ecuador, la sola idea va contra toda legalidad, toda ética y toda justicia!

Los "vendedores informales" venden discos piratas. La piratería es simplemente ilegal, no se puede pretender lo contrario.

Yo soy un autor y compositor ecuatoriano. Esa canción que se vende en la calle es mía, es mucho más mía que suya la casa que usted compró, pues mi canción es creada por mi y sin mi no existiría. Nació de mi y solo de mi. Invertí tiempo, talento, esfuerzo y años de dedicación para crearla. Esa canción es mi propiedad.

Yo soy un cantante ecuatoriano. Esa interpretación que se vende en la calle es mía. Es tan mía como suyo es el automóvil en el que usted ha invertido tanto de su dinero. Yo invertí mi dinero en instrumentos musicales, en preparación, en alquilar un lugar donde ensayar; yo invertí mi tiempo practicando para ser mejor, desarrollando mi carrera, mejorándome constantemente para que el público quiera escuchar mi voz. Y yo puse mi corazón, mi voz y mi esfuerzo en esa interpretación, en perseguir mis sueños. Esa interpretación es mi propiedad.

Yo soy un productor musical ecuatoriano. Esa grabación que se vende en la calle es mía, tan mía como suyo es cada tallo de rosa que con tanto esfuerzo ha sembrado usted en su negocio. Yo invertí mis ahorros para pagar un estudio de grabación, contratar músicos, diseñar una portada, generar una campaña de promoción para que la gente conozca la canción, etc., etc., etc. Esa producción es mi propiedad.

Esa canción, esa interpretación y esa producción son mi propiedad, y me ha costado mucho esfuerzo y dinero, al igual que le han costado mucho esfuerzo y dinero a usted cada una de sus propiedades.

Adueñarse de una propiedad es robarla. Vender propiedad ajena es vender un objeto robado. Comprarla es comprar un objeto robado. Las tres acciones son penadas por la Ley. Es así de simple. No importa que el CD original le parezca caro; yo no entro a un almacén a robarme un Ferrari porque me parece caro. No importa que Shakira ya tenga mucho dinero; yo no entro a su casa a robarme sus muebles porque usted es millonario. El precio del CD puede parecer alto para unos y justo para otros, pero en términos simples es mi canción y yo la vendo al precio que yo quiera. Es más, yo soy el único que tiene derecho a ponerle precio!!!! Usted puede NO comprar el CD si le parece caro, pero bajo ninguna circunstancia tiene derecho a robarlo. El robo es ilegal. La piratería es ilegal. Punto.


Ahora bien, el Gobierno tiene el deber de proteger las propiedades - los bienes - de los ecuatorianos; esa es una de las funciones que tiene el estado. Por años hemos esperado que algún gobierno tome una acción seria para garantizar nuestro patrimonio, nuestra propiedad intelectual, los bienes en los que muchos ecuatorianos hemos invertido todo lo que tenemos.

Lejos de hacerlo, los gobiernos han dejado prosperar este cáncer que crece ya en casi todo hogar ecuatoriano. Es un problema de educación, de cultura, de comunicación; es un tema de responsabilidad del Estado. Paradójicamente se venden CDs ilegales frente al mismísimo Ministerio de Gobierno, en las narices de cualquier policía, en los juzgados, en la Casa de la Cultura. De hecho, estoy seguro que serán contados los policías que no tienen CDs piratas en sus autos y casas; es más, seguro que prácticamente todo diputado, asambleísta, ministro o juez tiene por lo menos un CD o un DVD pirata en sus casa. ¿Y el señor Presidente?

Pensé que Correa no le tendría miedo. Ahora en cambio, ¡que sorpresa!, resulta que vamos a hacer un acuerdo con los "vendedores informales", en vez de desarmar su negocio ilícito.

Mi primera pregunta fue: ¿por los intereses de quién se está velando con esta iniciativa del acuerdo? Lo de que es para beneficiar a los autores no se la cree nadie (ya vamos a hacer las matemáticas!); ¿es por los "vendedores informales"? ¿Es que esta pobre gente no puede vender otra cosa que no sean discos piratas? ¿Es que solo saben vender objetos robados? Y si así fuera, ¿vamos a hacer entonces también un acuerdo con los secuestradores (pobrecitos!), con los ladrones de casas (que también tienen hijos) y con los asalta-bancos?

Aunque sí, es cierto: los "vendedores informales" no son el verdadero problema. Si el Gobierno realmente quisiera solucionar el tema de la Piratería, iría directamente a la Fuente, la cual es muy fácil de rastrear: solo hay que seguir el rastro de los CDs vírgenes; es casi como seguir a las hormiguitas al hormiguero!!! ¿Qué tan difícil puede ser? No creo que esa billonada de CDs que entra al Ecuador cada mes sea tan fácil de ocultar, ¿o si? ¿Qué tan intocable puede ser esta gente para el Presidente Correa? Aplíquese la ley y ya! Y claro, los "vendedores informales" deberán vender cosas legales o buscarse otro trabajo: no hay ninguna razón, ninguna justificación, ninguna base legal, moral o ética para ceder en esto; la aplicación de la Ley y de la Justicia no pueden ser negociables!!!

Pero saltándose la Ética, la Moral y la Legalidad (lamentable costumbre ya, en nuestra podrida realidad), vamos a la práctica:

OK, entonces $0.05 (cinco centavos) por cada CD pirata van para autores y compositores.

  1. Lo primero que salta a la vista es que el productor y el intérprete trabajan gratis. Es decir no gratis, sino a pérdida, porque los dos invierten en la producción pero no reciben un solo centavo de la venta, a menos que los tres sean la misma persona (autor-compositor, productor e intérprete), algo que se da en aproximadamente el 20% de los artistas ecuatorianos.

  2. Esos $0.05 centavos no es que los ponen los "vendedores informales", no, no, no. Se financian con un impuesto al CD virgen, que además de ser la materia prima del CD pirata, es una herramienta de trabajo que usa quién? Ajá! Los autores y compositores, los intérpretes, los productores, los arreglistas, los ingenieros de sonido y los músicos en general (entre un montón de etcéteras más), así que no solamente que nos van a dar una miseria por nuestro trabajo, sino que además nosotros tenemos que financiarlo!!

  3. Pero digamos que nada de eso importa. Digamos además que un CD pirata "x" tiene 12 canciones (poco común en un CD pirata: les gusta poner por lo menos 20, total no les cuesta!) y que las 12 canciones son de mi autoría y composición, es decir que soy el único beneficiario de $0.03 de esos jugosos $0.05 por CD (ah, sí, es que los otros 2 centavos van a parar a un fondo...). Tendrá que existir, claro, una Entidad que se encargue de la imposible labor de saber quienes son los autores y compositores de cada una de las canciones de cada uno de los CDs piratas que se venden día a día en el País, para luego hacer llegar ese dinero a cada autor y compositor. Esa Entidad se quedará con el normal 30% de gastos administrativos (salvo que se la piense financiar con un impuesto a las cuerdas de guitarra!). Eso significaría que si se venden 300.000 copias de un CD con mis canciones (una brutalidad de CDs nunca alcanzada en nuestro mercado!), yo recibiré $9.000 - 30% = $6.300. Esa sería la máxima aspiración de un artista ecuatoriano: lograr un record histórico de ventas para ganar $6.300. Seis mil trescientos dólares..., el artista ecuatoriano más exitoso de todos los tiempos recibiría seis mil trescientos dólares para hacer su siguiente producción... (y para los demás, mejor ni hablar). ¿Usted tiene idea, señor Ministro, cuánto cuesta hacer un CD? Lo peor es que ¡¡claro que si!!! ¡Usted lo sabe en carne propia! Entonces, ¿porqué estas matemáticas? ¿Quién podría defenderlas? ¿Qué hay detrás de todo esto?


Es un Tiro de Gracia para el artista ecuatoriano, desde cualquier punto de vista. No es solamente que con estos imposibles números crecería la brecha entre la calidad de nuestra producción y la de industrias más avanzadas como la de Colombia, por dar un ejemplo; porque seamos claros, talento hay de sobra en el Ecuador, pero nos falta industria, nos falta inversión, nos falta infraestructura, nos falta escuela; nos falta presupuesto. No nos sobra, nos falta! (NOTA: un CD medianamente producido para competir dignamente con una producción Colombiana, por ejemplo, no baja de $20.000 ... sin video-clip, claro.)

Pero es más grave que eso, y más profundo. Es el tener que rendirse, el perder las esperanzas, el quedarse solo en la lucha, el desaparecer la posibilidad de un futuro mejor, el sentir la vergüenza de ser traicionado en mi propia casa. Es la decepción de ver que el gobierno que debería defenderme se pasa al bando de los malos, que el Ministerio de Cultura transa con los enemigos de la Cultura, que el Instituto de Propiedad Intelectual hace un acuerdo con quienes nos la roban, que el SRI invierte nuestros impuestos en afianzar a la mafia que nos tiene cercados. Es el seguirse quedando poco a poco, y cada vez más, sin país.

¡Es frustrante, es injusto! Más allá de cualquier punto de vista, ¡esa es mi canción!, ¡es mi propiedad!, y ni el Ministerio de Cultura, ni el SRI, ni el IEPI, ni SAYCE ni nadie tiene derecho a decidir cuánto voy a cobrar por ella o si decido o no autorizar a terceros a comercializarla. Este es MI derecho, Señor Presidente, y con todo respeto, es SU deber defenderlo.

Yo le agradezco, Señor Presidente, por el Ministerio de Cultura y por tener a Galo Mora al frente del mismo. Pero le agradecería mucho más un Ministerio de Gobierno que tenga potestad para tomar acciones concretas en contra de quienes están detrás de esta lucrativa pero ilegal industria de la Piratería, gente que tiene nombre y apellido, dirección y teléfono.

Robar es robar, Señor Presidente; pero el mensaje que todos los CDs y DVDs piratas en nuestros hogares están dando a toda una nueva generación de ecuatorianos es que "robar está ok", que "si no lo puedes costear, siempre puedes robarlo", que "lo malo, hecho por muchos, deja de ser malo"; que "robar está ok".


No es su culpa, Señor Presidente, pero es su responsabilidad. Usted así lo eligió.


Atentamente,




Riccardo Perotti

viernes 25 de enero de 2008

"Nada sin tu Amor" - la letra

"Nada sin tu Amor"

Mis tantas canciones y el par de poemas
Y el nunca dejar de rodar carreteras
El cariño que fluye de cada escenario
Los sueños vividos, los momentos guardados
Y el goce de todos estos años bajo el sol
Nada sin tu amor, mi vida, son nada sin tu amor

He vivido milagros e instantes de gloria
Y horrores que intento borrar de mi memoria
Bebido en mi copa del jugo de estrellas
Consciente de ser solo un grano de arena
Y he estado buscando en este mundo mi lugar
Nada sin tu amor, mi vida, soy nada sin tu amor
Nada sin tu amor, cariño, nada sin tu amor

Sin ti mi amor, yo qué sería
Sin ti mi amor, ay! que crueldad sería la vida
Un fracaso del paso del tiempo:
Todos estos años sin tu amor

Irreparable, quién podría
Llenar así la oscuridad que tu iluminas
Nunca hubieran tenido sentido
Todos estos años sin tu amor, nada sin tu amor

Buenos amigos y tantos recuerdos
Leales hermanos que quizás no merezco
Tardes de lluvia y filosofías
Salvando al mundo, inventando la vida
Y el luego sentarse a ver el sol besar el mar
Nada sin tu amor, mi niña, nada sin tu amor
Son nada sin tu amor, querida, nada sin tu amor

Sin ti mi amor, yo qué sería
Sin ti a mi lado qué destino, qué agonía
Ay que vida la mía hubiera sido
Todos estos años sin tu amor

Irremediablemente vacía
Una catástrofe, mi amor, ay quién podría
Darle un poco de luz y sentido a
Todos estos años sin tu amor, nada sin tu amor
Soy nada sin tu amor, mi vida, nada sin tu amor
Nada sin tu amor

Que solitaria, oh no, qué absurda vida!
Sin ti a mi lado, no quisiera, amiga mía
Tiemblo de solo pensar que serían
Todos estos años sin tu amor, nada sin tu amor
Nada sin tu amor, mi niña, nada sin tu amor
Nada, nada, nada sin tu amor, nada sin tu amor
Nada sin tu amor, cariño, nada sin tu amor


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Batería: Richard Bravo - Cuero Room
Bajo: Jerry Bravo
Guitarras: Dan Warner y Riccardo Perotti
Teclados y voces: Riccardo Perotti

© 2007 Letra, música y arreglos de Riccardo Perotti
Warner/Chappell Music / Riccardo Perotti Music LLC (ASCAP)
Producido por Riccardo Perotti
Voces grabadas por Christian Valencia en Prosonido Miami
Mezclado por Boris Milan en Boris Milan Studios

"Nada sin tu Amor"

Amigos:

Quiero compartir con ustedes mi nueva canción "Nada sin tu amor", la cual estamos estrenando en radios del país en estos días. Se trata del 2do sencillo de mi proyecto TODOS ESTOS AÑOS, que aspiro a completar para Septiembre (el 1er sencillo fue "DJ en el Cielo").

"Nada sin tu amor" es una canción muy personal para mi, muy cercana a mi corazón. Estoy convencido de que es una de las mejores que he escrito y que de alguna manera marca el haber llegado hasta aquí y el empezar ahora una nueva etapa de mi vida y de mi carrera. No es un cambio, no es el final de nada - aunque sí es definitivamente el inicio de algo! -, sino más bien el pasar a un siguiente nivel, el cambiar de 3ra a 4ta.

Es así como me siento en este punto de mi vida y es de ese sentimiento del que nace la necesidad de ver hacia a atrás y evaluar todo lo recorrido, no sin querer robarle al pasado un revivir de tantos momentos hermosos con los que he sido bendecido; no sin la gran expectativa de todo lo que está aun por venir.

Y eso es "Nada sin tu Amor". Es un descubrimiento, un reconocimiento y un agradecimiento a la vez, pero nada tan complicado como todo eso suena. Es tan simple como la verdad que enuncia: nada sin tu amor!

Les dejo esta canción con las manos abiertas, "con mis cartas a la vista", porque a punta de abrirme ustedes el corazón, he podido entrar cada vez más yo en el mío.

Gracias por todos estos años; gracias por los que se vienen.

Un abrazo,


Riccardo

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Puedes descargar "Nada sin tu Amor" de la sección descargas de mi página web. Para llegar allá, solo tienes que hacer click
aquí.
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domingo 1 de abril de 2007

Bicicletas de Marzo

Creo que lo he dicho antes: yo soy mi mayor fan. Y es que estoy escuchando "Bicicletas de Marzo" y - Dios mío - me encanta!

Muchas veces me pregunto si esto es una forma de narcisismo. Si es así, me declaro culpable, pero presento mi argumento de desagravio: si a mi no me fascina mi música, que esperanza tengo de poder llegar con ella a que a quien me escucha?

Pero en realidad es más que eso. Es más profundo. Es más íntimo, y al mismo tiempo más universal: es el verse reflejado en un espejo, es el sentirse atraído por su sombra el niño, es el mirarse de reojo en el espejo de un restaurante o de un bar, es el ver el nombre de uno escrito en algún lado y sentir cariño; es, en fin, el simplemente verse y - bendito sea Dios - gustarse!

La mayoría de nosotros no nos gustamos mucho. Bueno, no, mejor hablo por mi: yo en realidad no me gusto mucho. Hay tantas cosas de mi que desearía que fueran distintas. Tantas las que puedo cambiar y tantas que las no puedo (y es curioso cómo las que SI puedo cambiar se me hacen más imposibles que las que no puedo!).

Pero mi música es mi "espejito, espejito". Es lo que me gusta de mi. Es lo que me salva, lo que justifica mi existencia, lo que purifica mis impurezas y hace que casi todo valga la pena (y digo "casi" porque ya pasé la etapa en que creía que todo es sacrificable en el altar de "mi llamado" … pero eso es otro largo tema).

Mi música es mi parte divina; es la parte de mi que, siendo lo "más yo" que tengo, es sin embargo la que menos existe gracias a mi; la parte por la que no puedo realmente tomar crédito; la que no tengo manera de producir a mi voluntad, ni controlar, ni tomar por descontado. Y en ese sentido, es lo más lindo, libre y vivo de mi.

Y "Bicicletas de Marzo" es un disco tan lindo, tan lleno de paisajes, de momentos. Fácil de digerir, como la pasta, pero lleno de sutiles sabores y escondidos recovecos, como el vino que acompaña a la pasta. Lo escucho con cariño. Me recuerdo. Me doy ternura en algunos temas. Me emociono en otros. Parto con el alba, quizás para no volver. Vengo por tu bendición, por un poco de tu ayer.

De una manera muy mágica, estas 12 canciones saben más de mi de lo que yo mismo sé; de lo que ni siquiera 12 botellas del mejor vino tinto podrían sacar de mi interior (aunque debo admitir que estoy muy dispuesto a hacer la prueba!).

Si alguien tiene un hijo, sabe de lo que estoy hablando: es "eso" que es de uno, eso de lo que uno puede sentirse orgulloso; lo que habla bien de uno, lo que uno espera que viva para siempre, aun sabiendo que, como uno, morirá también un día; es eso que es uno después de haberle cernido lo feo, porque hasta lo feo está lindamente expresado en "eso".

"Bicicletas de Marzo": te quiero mucho. Te agradezco los momentos. Te agradezco este momento.

Vuela, hijo mío. Llega a donde puedas ir, a donde te toque, a tu lugar en el mundo.


Solo, con tanta gente y tantas Bicicletas de Marzo
Solo, con este amor que llena tanto, tanto,
Voy al sur, velero sobre el mar,
Que avanza por la noche, siguiendo una canción

Quizás, con tanta gente y tantas Bicicletas de Marzo,
Quizás, con ese amor y amar de pies descalzos
Pases tu, velero sobre el mar, cruzando hacia la noche
Por el mismo lugar…

Pero es un frágil e irreal 'quizás'
Para este inmenso mar de a fines de diciembre…

sábado 3 de marzo de 2007

Escribiendo...

... y claro, lo que debería ser una terapia, algo rico, algo que me relaja y me saca de mi día a día, es a veces exactamente lo contrario.

Y es que esta hoja en blanco, a la que me enfrento ahora, me recuerda demasiado a la hoja en blanco de la canción que estoy queriendo escribir, en la que estoy desde hace ya algunos días y que tengo tan trabada, como la espina de una deliciosa trucha ahumada cruzada en la garganta.

Y es que muchas veces me paro en seco y me doy cuenta de que teniendo tanto, tanto de que hablar, en realidad tengo poco o casi nada que decir...

Tantas cosas urgentes, tanta belleza y tanta agonía. Un mundo que me marea y me aturde por lo hermoso y por lo cruel. Un país que necesita desesperadamente de sus voces. La maravilla de cada segundo que mi hija existe. La bendición de mi esposa y de mi familia y tantas, tantas cosas por las que solamente atino a dar las gracias en silencio.

Y sin embargo, no se por dónde empezar a decir algo al respecto. Me cuestan tanto mis letras porque, entre otras cosas, me conozco tan poquito. No tengo claro qué mismo es lo opino acerca de las cosas. Tengo el sentimiento intensamente impreso en mis entrañas, pero mis opiniones tienen poquísima validez porque ni siquiera estoy seguro de estar de acuerdo conmigo mismo. Cuando me pregunto qué me gusta, no me salta inmediatamente respuesta alguna.

Y lo paradójico es que siento que TENGO que decir cosas. Lo siento como un deber. Lo siento como que me fue dado el don de escribir canciones y que tengo la responsabilidad hacer algo con ello. Y hay más: cuando logro sacarlo y ponerlo en blanco y negro, me alucina tanto! Dejémonos de falsas humildades: YO soy el fan #1 de mis canciones! Me curan, me llevan, me muestran a mi mismo y me hacen volar. Mis canciones, siendo tan públicas como cualquier canción, son tan íntimamente mías. Cuando oigo mis canciones estoy en un lugar donde solo yo puedo ir.

Pero claro, cada comienzo de una nueva canción es un calvario: ¿lograré hacerlo esta vez? ¿no habré compuesto ya mi última buena canción? ¿porqué no me sale nada? ¿será que lo he perdido? (han oído "Losing it" de Rush? wow!)

Y el saber que tantas veces me he preguntado lo mismo y que tantas veces tuve un final feliz no es consuelo alguno: algún día ya no habrán canciones; bien podría ser hoy...

Estoy haciendo un nuevo disco. Estoy en etapa de escribir canciones.

Paciencia.

lunes 26 de febrero de 2007

Nace

Me decidí por fin.

Escribir fue siempre una terapia para mi.

Mucho antes de empezar a escribir canciones, llené cuadernos y cuadernos de lo que supongo se llamarían 'diarios', solo que no los escribía a diario ni estaban dedicados a describir el día.

Eso sí, fueron mi mayor fuente de autoconocimiento. Y por qué no admitirlo, mi refugio, mi escondite, mi manera de escaparme de un mundo al que siempre le tuve pánico. Una vez que las canciones empezaron a fluir, los diarios fueron quedando atrás, substituidos un poco por las cartas - cuando las escribíamos en papel (qué hermosos tiempos!!) - pero no del todo: hay algo más grande que ocurre con uno cuando está escribiendo lo que le va dictando el corazón (o el cerebro o el estómago, quién sabe!), fluidamente, sin buscar rimas ni cadencias, sin la limitación de una métrica musical. Es la complicidad del silencio nocturno con lo más íntimo de uno ...

"Lo más íntimo de uno" ... wow; no, no creo que llegue a eso en un blog; para eso, solo mis diarios de adolecente ...

Pero he querido iniciar este blog, en todo caso, con la esperanza de que sea una onda rica para mi. Lo considero muy similar a ese feeling que siempre he envidiado a los locutores de radio: el lanzar la voz al espacio, sin saber quién ni cuántos escuchan, sin poder imaginar quién contestará ... una voz que viaja quizás para nunca encontrar un eco, quizás para inspirar el siguiente paso a una persona por siempre desconocida, quizás para enojar a un escucha o, más probablemente, para perderse desapercibida en el infinito ... viajando. Si uno no puede volar (ay! que error de Dios!), llegaré entonces con mi voz hasta donde no hay pájaro que se aventure.

En fin. Ya divagando.

Espero lograr sentarme a escribir con relativa constancia. Mi única expectativa es la misma con la que me siento con un amigo, una chimenea y un vino tinto, a conversar de todo y de nada, sin agenda prevista. A quien quiera compartir conmigo, bienvenido sea, de corazón.


Riccardo